¡Buenos días, alumnos!
En la primera clase, estuvimos trabajando con un texto. Si prestamos atención, veremos que, en él, el autor expresa una idea propia sobre la situación que estamos atravesando. Y, si bien da a conocer las razones por las que piensa de ese modo, nosotros podemos, tranquilamente, estar en desacuerdo y elaborar argumentos propios. ¿Por qué sucede esto? Porque ese texto es un texto argumentativo. Entonces, hoy vamos a ver qué particularidades tiene estos textos.
Entonces, nos preguntamos, en esta
oportunidad: ¿Qué son los textos argumentativos?
Sabemos que los textos que se
producen para intentar convencer de algo al interlocutor son las
argumentaciones. El acto de habla que más frecuentemente argumenta es el de
opinar. Cuando planteamos nuestra opinión con respecto a algo, nos basamos en
algunas razones o fundamentos por los cuales sostenemos nuestras ideas. No
opinamos sin razones. Esas razones son válidas para nosotros y, cuando
expresamos nuestras opiniones, pretendemos que el interlocutor las conozca para,
en el mejor de los casos, llegar a compartir nuestras ideas.
Pero, además de las opiniones,
utilizamos textos argumentativos en otras circunstancias, muchas veces, cuando
queremos pedir algo a alguien, pero sabemos que es difícil que lo consigamos,
tenemos que dar una serie de razones que lo lleven a convencerse. También,
cuando queremos protestar por algo que consideramos injusto, mostramos las
razones que nos llevan a sostener nuestras ideas y convencer a quienes nos
afectan de que no lo sigan haciendo o de que tomen medidas en el asunto, tal
como lo hace el periodista en el texto que leímos.
Entonces,
la argumentación es un conjunto de procedimientos que obtiene como resultado la
presentación de un determinado punto de vista u opinión acerca de un tema, con
su correspondiente defensa. El objetivo es probar una tesis mediante la
presentación de argumentos contundentes, con el propósito de persuadir al
interlocutor de que esa perspectiva es la que él debiera adoptar.
Que
quede claro: opinar no es lo mismo que argumentar. Mientras que opinar
es expresar nuestro parecer sobre alguna persona, algún suceso o alguna cosa,
hay argumentación cuando un sujeto intenta hacer que el destinatario adhiera a
un punto de vista determinado.
Actividad:
Los invito a ver el siguiente video:
1. En la nota, los trabajadores, ¿opinan o argumentan? ¿Cómo te das cuenta?
2. Vos, ¿qué pensás sobre la situación de los trabajadores en tiempos de pandemia?
Seguimos…
La situación de argumentación
Como
ya sabemos de los primeros años, siempre que se inicia un intercambio entre dos
o más personas se produce un intercambio comunicativo. Este intercambio
comunicativo relaciona a emisores y receptores en una situación comunicativa,
es decir, en un contexto determinado que es en el que se produce la
comunicación.
Ahora
bien, cuando nos enfrentamos a un discurso argumentativo también se produce una
situación comunicativa que depende de una situación en torno a la
argumentación.
Entonces,
nosotros tenemos que saber cómo se construye la situación de argumentación. En
primer lugar, tenemos un agente, individual
colectivo, que actúa para modificar o reforzar las disposiciones de un
sujeto con respecto a una tesis o conclusión. Este agente es el orador (este nombre deviene de
los orígenes del discurso argumentativo y se utiliza tanto para el lenguaje
escrito como para el oral). Luego, nos encontramos con la tesis que defiende el orador y que está referida a un campo
problemático (aquello de lo que se trata). Para poder defender esa tesis, el
orador se sirve de un conjunto de medios, de razonamientos, que el agente
utiliza para defenderla, son los argumentos.
Y, por supuesto, para que se cumpla esta situación todos estos elementos están
dirigidos a un auditorio, que
es el destinatario del discurso, es decir, a quien se intenta persuadir.
A
esta situación argumentativa, podemos representarla en un cuadro similar a
este:
|
ORADOR: …………………………. |
TESIS: …………………………….. |
AUDITORIO: …………………………… |
|
ARGUMENTOS 1. 2. 3. … |
Ahora te toca a vos: volvé
a leer el texto de la primera clase de esta secuencia y reconstruí el cuadro de
la situación argumentativa que allí se plantea.
¡Wow! ¡Cuánto hemos avanzado!
¡Vamos por más!
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